Los satélites Orihime/Hikoboshi permanecen en el espacio gracias a la luz del sol


Fotografía cortesía del la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA)

Desde el satélite Ume de 1976 a los primeros satélites de acoplamiento del mundo, Orihime e Hikoboshi, se han instalado celdas solares Sharp en satélites japoneses como fuente de energía para funcionar en las condiciones adversas del espacio. Con la tecnología excelente del único fabricante japonés certificado por la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), los sistemas de celdas solares instalados en estos satélites tienen un rendimiento excepcional, sin problemas.